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                                                     RÍO BERMEJO

 

                                             La historia, o la crónica   de los hechos ocurridos en la Cuenca del Bermejo, 

                                             desde el descubrimiento de América, han sido aventuras temerarias, heroicas 

                                              y a veces trágicas, como las exploraciones y las campañas de estudio, la nave-

                                              gación comercial y la deportiva, siempre difíciles y riesgosas. Todos esos esfuer-

                                              zos  han servido para demostrar que solo con inteligencia y saber científico será

                                              abordado. La experiencia histórica instruye a la voluntad creadora de una obra

                                             magnífica.

                                                                                                                              Ing. Ignacio Carranza Ferrán.

 

Según el historiador chaqueño Carlos López Piacentini, comenta que el marino Sebastián Gaboto, descubre el río Paraná hasta el río Paraguay y explora 20 leguas de un afluente, el río Ihpihtá (Bermejo), que puede llevar a las famosas sierras de plata, pero al ser atacado por los indios regresa, y con ello comienza la historia del esfuerzo por navegar este curso de agua.

El río Bermejo comenzó a ocupar el primer plano de la conquista del Gran Chaco Gualamba. En sus márgenes, principalmente la derecha, se fundaron ciudades, fortines y reducciones de indios. El fue el camino obligado al interior norte del país o como salida al Paraná. Así se llevaron a cabo numerosas expediciones:

Arrascaeta, Matorras, Arias, Fernández Cornejo, y muchos otros; y relata que: "El padre Francisco Morillo, de la Orden Franciscana, fue el primer hombre blanco que se atrevió a desafiar las bravas aguas junto con cuatro compañeros, desde la desembocadura del Zenta el 15 de Octubre de 1780 en una embarcación entoldada con cuero como defensa contra la flecha india, llega al campamento del coronel Gabino Arias y de allí el 9 de Febrero de 1781, en compañía de 18 tripulantes, arriba a la desembocadura en el río Paraguay, después de haber recorrido 152 leguas, en solo 25 días de reconocimiento y exploración".

Los misioneros jesuitas fueron los primeros que lo exploraron, a poco de fundada la ciudad de Salta, en 1582, y fue así que el padre Alonso de Barzana, en segunda expedición acompañado por el padre Añasco, entra por primera vez al Chaco, en 1587, iniciando las exploraciones del río Bermejo. La ruta seguida ha quedado entonces jalonada de nombres prestigiosos, de aquellos que en tenaz empeño perdieron sus vidas y sus haciendas en pro de una sola y luminosa aspiración: NAVEGAR EL RÍO BERMEJO!.

En una publicación de la Comisión del río Bermejo, se cuenta que, en 1630 el padre Gaspar Osorio excursionó el río Grande (San Francisco), hasta el río Bermejo y encontró indios Tobas. En 1639, con el padre Ripari, fueron martirizados y muertos. En 1683 el padre Salinas y don Pedro Ortiz de Zárate, buscando una entrada al Chaco desde Jujuy, son igualmente martirizados y decapitados. No obstante continuaron los jesuitas su obra civilizadora en el Chaco y en busca de comunicaciones por medio del Bermejo. En esta empresa pagaron con sus vidas muchos religiosos.

El orden mas o menos cronológico no riguroso y en textos abreviados, es el siguiente:

El historiador Vicente Fidel López, en su obra "Historia de la República Argentina, dice que el Virrey Vértiz (1778-1784) ordenó que el piloto Villarino, hiciera un reconocimiento del río Negro y sus campos, se fundara Carmen de Patagones, explorar la costa de las Malvinas, que el Chaco también fue objeto de serias atenciones para Vértiz, con ese instinto que le hacía presentir los grandes intereses de la tierra que gobernaba, favoreció las primeras exploraciones del río Bermejo y Pilcomayo.

En 1789, el coronel Francisco Arias navegó el Bermejo, hasta el río Paraná, y un año después, en 1790, el coronel Adrián Fernández Cornejo también lo explora.

En 1825, don Pablo Soria, con fines comerciales, por primera vez y desde Jujuy, siguiendo los cursos del río Grande, San Francisco y Bermejo, con un cargamento de suelas y añil, lo navega; en un segundo viaje lo realiza al año siguiente. En 1832, el coronel José de Arenales, jefe del departamento Topográfico de la provincia de Buenos Aires, hace una excursión de estudio, publicado en 1835. En 1854, el coronel Evaristo Uriburu, navega desde el río Zenta por el Bermejo hasta el Paraná, en el vapor que hizo construir y bautizó Zenta. Luego en 1855, él mismo organiza en Salta una sociedad comercial, adquiriendo en Liverpool una embarcación con la que José Lavorello, remonta el río Bermejo.

En 1855, el señor Hickmann, desde el Zenta en la embarcación El Mataco, llega a la ciudad de Corrientes, con un cargamento de madera. En 1854, el teniente Page, con el vapor Yerba, remonta el río Bermejo hasta 20 leguas antes de Oran. En 1862, Emilio Palacio, efectúa una expedición por el río Bermejo y funda la Colonia Palmira, hoy Rivadavia. En este mismo año, el capitán Lavorello, construyó en "el campito", ciudad de Santa Fe, un barco a vapor de chapa de hierro para navegar el Bermejo, llamándolo Gran Chaco, siendo el primero fabricado en el país. Sus dimensiones eran 122 pies de quilla, 22 de ancho, y 5 1/2 pies de puntal. El registro de contrato de navegación, llevó cinco meses de tramites, por lo que al enterarse de esto Sarmiento llegó a decir: "Los ríos están pidiendo a gritos que se rompan las cataratas oficiales que les estorban ser navegados"; también se le atribuye a Sarmiento el haberle llamado al Chaco "El impenetrable".

En 1870, Felipe Saravia, en un bote recorre varios cauces, y siguiendo uno de ellos al azar, descubre el río Teuco (Brazo norte del río Bermejo), que navega y llega a "Confluencia", o reencuentro con el alveo madre hasta el Paraguay. No encontrándose antes esta bifurcación del Bermejo, es que se supone, que se produjo, como dice López Piacentini, entre 1860 y 1870, y agrega que según los Tobas, la voz Teuco quiere decir "río salido del Bermejo". El ing. Carlos Volpi, cita la opinión del contralmirante Nelson Page, por la que hace remontar al año 1871 el origen de la desviación del Bermejo.

 La desviación Teuco-Bermejo producida en corto tiempo, es considerada por los técnicos como un hecho fluvial extraordinario. Este desvío se produce a la altura del "Desemboque" (Salta) unos 40 km. al norte y forma otro alveo de 400 km. de largo, hasta "Confluencia". 

Entre 1869 y 1879, don Natalio Roldan formó una sociedad para hacer el trafico fluvial por el Bermejo, tomando como encargado y de la exploración y conducción náutica al capitán Thomas J. Page, al mando del vapor "Sol Argentino", (y parece ser que los restos de dicho barco, su caldera, es la que se encuentra en la plaza principal de la localidad de Rivadavia Pcia. de Salta), que luego de hambrunas, ataques de indios y enfermedades, mientras lo remontaba, queda encallado, debiendo recibir ayuda del gobernador salteño Delfin Leguizamón, autorizando la construcción de un canal, con ayuda de 500 indios, que vuelque aguas del Teuco al Bermejo.. A pesar de la dificultades, los empresarios adquieren otro vapor , llamándolo "Gobernador Leguizamón" parte del Riachuelo, el 5 de mayo de 1872, con destino al estudio de la navegación del Bermejo, llegando hasta 53 leguas (por tierra) de Rivadavia. No obstante de haber agotado los recursos la compañía, aportaron nuevas sumas, adquiriendo tres nuevos vapores de carga y tres lanchas a vapor, con las cuales siguieron realizando viajes hasta 1880. En 1879, transportó al Regimiento 12 de Caballería, de Salta a Santa Fe, en pocos días y sin dificultad, por 8000 pesos fuertes. El mismo viaje por tierra de dicho regimiento, costó al gobierno nacional 70.000 pesos fuertes.

SERVICIO DE NAVEGACIÓN OFICIAL DEL RÍO BERMEJO.

En 1903, el presidente Julio Argentino Roca, crea la "Comisión Científica de Exploración y Estudio del Río Bermejo", por sugestión del Ing. Luis Augusto Huergo (primer ingeniero egresado del país). Sobre la base de informes y estudios posteriores, se establece el "Servicio de Navegación Oficial", el 9 de julio de 1911. El servicio continuó hasta el 3 de setiembre de 1943, que es suspendido por el Ministro General Pistarini, asestando un golpe mortal a la navegación del río Bermejo.. Hasta ese entonces el servicio se hacía de forma regular, con instalaciones portuarias, línea telefónica y telegráfica hasta el Km. 245, y según el estado del río se podía llegar hasta el km 642, y aún más adelante. El plantel de embarcaciones constaba de 5 chatas motoras, 6 chatas comunes, 7 remolcadores, y 2 pontones. Según Gregorio J. R. Petroni, Vice presidente de la liga naval Argentina, dijo que ..."fue una obra de marcado progreso en sus treinta y tres años de servicio (1911-1943)..".

Sin lugar a dudas, muchas fueron a posterior las expediciones que se realizaron, sobre todo aventureras, las cuales no se encuentran registradas, pero puede recordarse a los señores Oscar Piñeiro, Oscar Mayer y Mario García que el 13 de Junio de 1961 partieron en dos canoas a remo por el Lavayen el San Francisco y luego por el Bermejo llegaron al río Paraguay el 3 de Agosto al club náutico de Barranqueras. En 1969 entre el 1 de Junio y el 11 de Octubre, en un cajón de 4 metros de largo, 1,80 de ancho y 0,50 de alto, que solo calaba 10 centímetros, adosándole un pequeño motor, el joven Jorge Arancibia y el mayor Ernesto Esviza, ambos bolivianos, hicieron el recorrido desde Puerto Bermejo de Bolivia hasta el puerto de Buenos Aires, luego de 133 días, cumpliendo una misión encomendada por el gobierno de Tarija, bajo el designio de "Bolivia hacia el Mar".

Así es que hasta la fecha, se realizaron otras expediciones aventureras, y se seguirán realizando muchísimas más, entre las que se contarán la que se comenzó a realizar en el presente año, por los señores, Gustavo Lávaque (38), Carlos Gutierrez Bastia (51), y para la primera etapa únicamente el señor Carlos Cicala (53). 

Una vez concluido el viaje, completaremos la presente página.

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